viernes, 29 de julio de 2011

La Transcomplejidad

Mucho se ha hablado sobre el éxito o fracaso de las organizaciones, algunos especialistas señalan que dependen de la estrategia utilizada con respecto a los recursos humanos, además de desarrollar productos y servicios atractivos que cubran las demandas de sus clientes, y que para esto se necesitan empleados emprendedores que sean capaces de llevar a la práctica sus propias ideas. Pero esto no es suficiente, están surgiendo cambios violentos tanto internos como externos, que influyen de una u otra manera en todas las organizaciones, por lo que es imprescindible adaptarse a los nuevos paradigmas existentes, para poder sobrevivir y competir, o simplemente se terminará sucumbiendo ante la obsolescencia y la incompetencia.
En este sentido, Rigoberto Lanz (2002), señala que, las organizaciones están cruzando tiempos de grandes cambios y trastornos a cada momento, evidenciándose que muchas no tienen capacidad de respuesta a esos cambios, especialmente generada por no poseer una estructura adecuada a los nuevos tiempos y conservando el funcionamiento tradicional sin un ápice de cambios de ningún tipo.
Pero, lo grave no son tanto los cambios y los trastornos quienes generan el descontrol en los procesos organizacionales, sino que no se adecuan a las nuevas teorías organizacionales que le den respuesta a los cambios actuales, por lo que se necesita de mecanismos de análisis de los procesos mentales para generar conocimientos de manera lógica y sólida, que permitan solucionar problemas en el momento adecuado.
Continua el autor exponiendo, que para la búsqueda de los posibles caminos de solución, es prioritario un cambio casi total de los enfoques utilizados en los procesos organizacionales, necesitándose establecer un enlace entre post-modernidad (se enfoca en el bienestar humano) y organización, de tal forma que permita la exploración de las posibilidades para resolver la complejidad; considerando las potenciales salidas a la crisis, mediante un esfuerzo compartido por examinar detalladamente las teorías adquiridas que hasta ahora se han utilizado para hacerle frente a las variables que desmoronan los sistemas organizacionales.
Es así como, Lanz (ob. cit.), propone a la transcomplejidad, como una alternativa de solución, la cual es definida en líneas generales como el paradigma que está siempre a la búsqueda de una solución, utilizando alternativas, a través de una visión más allá de lo habitual para el logro de los objetivos y la buena administración de los diferentes recursos requeridos en la organización.
En tal sentido, las organizaciones debe utilizar el pensamiento transcomplejo si desean adaptarse a la realidad globalizadora, lo cual involucra elementos como: el conocimiento, el eje teórico y la praxis de las ciencias gerenciales, la solidaridad, la cooperación, la participación, la confianza, la responsabilidad social, el diálogo, estimulando buenos ejemplos, la valoración, entre otros, o sea que se debe utilizar el paradigma transcomplejo para explorar, describir y explicar cada una de las etapas del proceso de transformación en esta nueva realidad globalizadora.
En síntesis, la humanidad está viviendo un período, en el cual todo sucede y se modifica constantemente a su alrededor, desde el punto de vista tecnológico, esos cambios se producen y suceden con extrema velocidad, en una especie de tecnología mutante, inmersa en todos los campos donde el ser humano interviene.
Por otra parte, las organizaciones en general se encuentran ante el reto de enfrentar una época de cambios poco previsibles, en ocasiones radicales, con frecuencia rápidos y difíciles de controlar si no se encuentra atenta para adaptarse a las transformaciones necesarias para enfrentar una era caracterizada por los progresos en todos los ámbitos, enfrentándose a una competencia cada vez más globalizada que exige libertad, pluralidad, tolerancia y democracia.
Para hacer frente a estas problemáticas que se presentan de manera vertiginosa, se implementan planes, misiones, objetivos, técnicas, programas, visiones, etc.
Ante un cambio tan frenético del entorno, no todas las organizaciones que fueron exitosas hace 10 años atrás, lo son ahora con las actuales tendencias, los recursos humanos, las estructuras, los sistemas y los estilos de dirección se han visto obligadas a adecuarse al entorno reinante. De allí, que una opción muy útil, consiste en asumir una actitud transdisciplinaria y un pensamiento transcomplejo para comprender y emprender una verdadera transformación que le permita ajustarse a la realidad.
Ese pensamiento complejo considera el cambio o la transformación organizacional como un proceso dinámico que implica movimiento, modificación o mutación y que se constituye en procesos de creación, reorganización, reapertura o recreación de la misma.
REFERENCIAS
Lanz. R. (2002). Organizaciones Transcomplejas. Caracas: Publicaciones del CIPOST
Martínez, M. (2006).Comportamiento Humano. Nuevos Métodos de Investigación.
México. Editorial Trillas.
Morin, E. (2001). El Método, La Naturaleza de la Naturaleza. Madrid: Ediciones Cátedra.

Morin, E (2003). Introducción al Pensamiento Complejo. Barcelona: Ed Gedisa.

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